Ocratoxina en alimentos: qué es, dónde se encuentra y qué riesgos tiene para tu salud
Ocratoxina en alimentos: qué es, dónde se encuentra y qué riesgos tiene para tu salud Juan PalmaVeterinario colegiado (nº 0514) y fundador de HAMA, empresa de seguridad alimentaria en Málaga desde 1989 La ocratoxina A es una de las micotoxinas más vigiladas por las autoridades de seguridad alimentaria en Europa, y también una de las menos conocidas por el público general. Está presente en alimentos cotidianos como el café, el vino, los cereales o los frutos secos. No se ve, no se huele, no altera el sabor del alimento. Y sin embargo, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) la ha clasificado como posible carcinógeno humano (Grupo 2B). En mis más de 35 años trabajando en seguridad alimentaria en Málaga, he visto cómo los contaminantes que más preocupan a las autoridades sanitarias son precisamente los que menos visibilidad tienen entre consumidores y hosteleros. La ocratoxina A es un buen ejemplo: silenciosa, estable frente al calor y acumulativa en el organismo. En este artículo te explico qué es exactamente esta toxina, en qué alimentos aparece con mayor frecuencia, qué efectos puede tener sobre la salud y qué obliga a hacer la normativa europea a los operadores alimentarios. ¿Qué es la ocratoxina A? La ocratoxina A (abreviada como OTA) es una micotoxina: una toxina producida de forma natural por ciertos hongos microscópicos durante el cultivo, el secado o el almacenamiento de los alimentos. En concreto, la producen principalmente especies de los géneros Aspergillus y Penicillium, sobre todo: Aspergillus ochraceus: responsable de la contaminación en cereales, café, cacao y frutos secos Aspergillus carbonarius: la especie clave en la contaminación de uvas, vino y derivados de la vid Penicillium verrucosum: frecuente en cereales almacenados en regiones templadas y frías Lo que hace especialmente problemática a la OTA es su estabilidad química. No se destruye con los procesos de cocinado habituales: para reducir significativamente su presencia se necesitan temperaturas superiores a 250 °C mantenidas durante varios minutos. Esto significa que, si el alimento llega contaminado a la cocina, la preparación normal no elimina el riesgo. La FAO la considera una micotoxina de importancia mundial, al mismo nivel que las aflatoxinas y la patulina, y la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) publicó en 2020 una revisión de su evaluación de riesgo que actualizó —y endureció— los criterios de seguridad previos. En qué alimentos se encuentra la ocratoxina A La OTA puede aparecer en una variedad amplia de alimentos. Los de mayor riesgo son: Cereales y derivados Los cereales no elaborados (trigo, cebada, maíz, centeno, avena) son la principal fuente de exposición a OTA en la dieta europea. La toxina se desarrolla fundamentalmente durante el almacenamiento en condiciones de humedad elevada. A partir de los cereales contaminados, la toxina puede transferirse a la harina, el pan, los cereales de desayuno y otros productos derivados. Café La ocratoxina A se descubrió en el café en 1988. Se origina en los granos verdes durante el secado y el almacenamiento, antes de la torrefacción. El tostado reduce los niveles de OTA entre un 30 % y un 87 % dependiendo del proceso, pero no los elimina completamente. Por eso la normativa fija límites específicos para el café tostado y el café soluble. La buena noticia es que el café de especialidad, producido con controles de humedad rigurosos y procesos de secado adecuados, presenta habitualmente niveles de OTA muy por debajo de los límites legales. Vino y derivados de la uva El hongo Aspergillus carbonarius contamina la uva directamente en el viñedo, especialmente en condiciones de calor y humedad. En las regiones mediterráneas —incluida Andalucía— la incidencia es mayor que en zonas del norte de Europa, porque el clima favorece el desarrollo del hongo. El vino tinto suele presentar niveles más altos que el blanco, y los vinos de zonas cálidas más que los de zonas frías. La OTA también puede encontrarse en el zumo de uva, las pasas y otros productos derivados de la vid. Frutos secos y frutas desecadas Las uvas pasas, los higos secos, los dátiles y otros frutos desecados presentan riesgo de contaminación, especialmente cuando el secado se realiza al sol y en condiciones de humedad variable. Especias Pimentón, pimienta, chile, cúrcuma, jengibre y otras especias son matrices de riesgo para la OTA, especialmente cuando proceden de países donde los controles postcosecha no son estrictos. La normativa europea amplió en 2022 los límites de OTA a todas las especias, no solo a las que estaban incluidas previamente. Productos de origen animal La OTA se acumula en los tejidos de los animales que consumen piensos contaminados, especialmente en los riñones. Los productos porcinos —riñones, embutidos de cerdo— pueden contener trazas de la toxina transferidas desde el pienso. Los límites legales en Europa: el Reglamento (UE) 2023/915 La legislación europea regula los niveles máximos de OTA en alimentos a través del Reglamento (UE) 2023/915, que derogó el anterior Reglamento (CE) nº 1881/2006. Los límites fueron revisados a la baja en 2023, endureciéndose respecto a los valores anteriores, a raíz del dictamen científico de la EFSA de 2020. Los límites máximos vigentes más relevantes son: Alimento Límite máximo de OTA Cereales no elaborados 5,0 µg/kg Productos derivados de cereales para consumidor final 3,0 µg/kg Productos de panadería, cereales de desayuno 2,0 µg/kg Café tostado en grano o molido 3,0 µg/kg Café instantáneo (soluble) 5,0 µg/kg Vino (excluidos vinos de licor y >15% vol.) 2,0 µg/kg Frutas desecadas 8,0 µg/kg Especias Entre 15 y 20 µg/kg según tipo Alimentos para lactantes y niños pequeños 0,5 µg/kg El límite más estricto — 0,5 µg/kg para alimentos infantiles — refleja la especial vulnerabilidad de los niños pequeños frente a esta micotoxina. Un dato clave que los operadores alimentarios deben conocer: la EFSA concluyó en 2020 que con los niveles de exposición actuales no puede descartarse un riesgo para la salud en la mayoría de los grupos de consumidores estudiados, lo que llevó a replantear los límites y a endurecer la normativa. Síntomas y efectos de la ocratoxina A sobre








