HAMA

¿Has tenido una inspección de sanidad? ¿Te han abierto un acta o expediente? ¡Te ayudamos!

Aire acondicionado y alergias: por qué te afecta y cómo evitarlo

Esplicacion de la relación entre Aire acondicionado y alergias
Foto del avatar
Juan Palma
Veterinario colegiado (nº 0514) y fundador de HAMA, empresa de seguridad alimentaria en Málaga desde 1989

Durante más de 35 años trabajando en higiene ambiental y control de plagas en Málaga, he visto este patrón cientos de veces. Alguien lleva semanas con síntomas respiratorios que no explica ningún alérgeno exterior. Cambia de medicación, va al médico, prueba de todo. Y la causa resulta ser el split del salón, que lleva dos o tres años sin una desinfección en condiciones.

En este artículo te explico qué ocurre realmente dentro de un aire acondicionado, por qué los síntomas que estás notando pueden tener su origen ahí, y qué hay que hacer para solucionarlo de verdad.

Qué relación hay entre el aire acondicionado y las alergias

El aire acondicionado, en sí mismo, no es alérgeno. El frío no produce alergia. Lo que puede producirla —y de manera muy directa— es lo que se acumula dentro del equipo cuando no recibe el mantenimiento adecuado.

Un split de uso doméstico o comercial mueve constantemente aire del interior de la habitación, lo filtra, lo enfría y lo expulsa de vuelta. En ese proceso, el aire arrastra partículas: polvo, pelo de animales, esporas de hongos del ambiente, polen. Parte de esas partículas se quedan atrapadas en los filtros. Pero otra parte se deposita en el interior del equipo: en el evaporador, en las aletas, en la bandeja de condensados, en los conductos.

Con el tiempo, y con la humedad que genera el propio proceso de condensación, ese depósito orgánico se convierte en un medio de cultivo ideal para hongos, bacterias y ácaros. Cada vez que enciendes el equipo, ese material biológico se dispersa por el aire que respiras.

La Organización Mundial de la Salud advierte que los sistemas de climatización con mantenimiento deficiente pueden amplificar y distribuir una carga biológica significativa hacia el aire interior. Y la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) señala que la presencia de hongos y bacterias en equipos mal mantenidos es una causa frecuente del llamado síndrome del edificio enfermo: un conjunto de síntomas respiratorios y generales que mejoran cuando la persona abandona el espacio climatizado.

¿Por qué tu equipo se convierte en un foco?  Hongos, bacterias y ácaros en el circuito

Para entender el problema, hay que conocer cómo funciona el interior de un split. La unidad interior contiene un evaporador (la batería de tubos y aletas por donde circula el gas refrigerante), un ventilador que mueve el aire, y una bandeja de condensados que recoge el agua que se forma durante el proceso de enfriamiento.

Esta bandeja es el punto más crítico desde el punto de vista higiénico. El agua se acumula ahí de forma continua durante el funcionamiento del equipo. Si la bandeja y el desagüe no se limpian con regularidad, el agua estancada, la oscuridad y la temperatura templada crean las condiciones perfectas para el crecimiento de microorganismos.

Los principales agentes que se desarrollan en equipos de climatización mal mantenidos son:

Hongos filamentosos:

  • Aspergillus niger y Aspergillus fumigatus: los más frecuentes en aires acondicionados. Producen esporas microscópicas (de 2 a 10 micrómetros) que penetran hasta los pulmones y pueden desencadenar asma, rinitis alérgica e infecciones respiratorias, especialmente en personas con el sistema inmune comprometido.
  • Penicillium: muy común en ambientes húmedos, genera reacciones alérgicas.
  • Cladosporium: frecuente en bandejas de condensados con agua estancada, causa síntomas respiratorios y oculares.

Bacterias:

  • Legionella pneumophila: aunque es más asociada a sistemas de agua caliente sanitaria, puede proliferar en bandejas de condensados con agua estancada. Causa legionelosis, una neumonía grave.
  • Pseudomonas aeruginosa: coloniza superficies húmedas y puede causar infecciones respiratorias.
  • Staphylococcus aureus: puede aislarse en filtros sucios y dispersarse con el aire.

Ácaros: Los filtros sucios con polvo acumulado son un hábitat ideal para los ácaros del polvo doméstico, uno de los alérgenos más frecuentes en España. Cuando el equipo funciona, puede dispersar los alérgenos de sus deposiciones.

Todo esto forma lo que técnicamente se llama biofilm: una capa de microorganismos que se adhiere a las superficies internas del equipo y que, sin una desinfección específica, no desaparece.

Síntomas que delatan un aire acondicionado contaminado

No siempre es fácil relacionar los síntomas con el equipo, porque el problema es invisible y gradual. Pero hay señales que, cuando aparecen juntas, apuntan claramente en esa dirección:

Síntomas respiratorios:

  • Tos seca o irritativa que aparece o empeora en espacios climatizados
  • Sensación de picor o irritación en la garganta
  • Estornudos frecuentes al entrar en una habitación con el aire encendido
  • Congestión nasal o rinorrea que mejora cuando sales del espacio
  • Crisis asmáticas más frecuentes sin causa ambiental aparente
  • Sensación de «aire cargado» aunque las ventanas estén cerradas

Síntomas oculares:

  • Picor, lagrimeo o enrojecimiento ocular cuando el equipo está en funcionamiento

Síntomas generales:

  • Dolor de cabeza recurrente en espacios con climatización continua
  • Cansancio o fatiga sin causa aparente
  • Sensación de malestar general que mejora al salir del edificio o de la habitación

La señal más clara: el olor Si al arrancar el equipo notas un olor a humedad, a tierra húmeda o a «cerrado», ya tienes hongos creciendo en el interior. Ese olor no es el polvo; son las esporas y los metabolitos que liberan los hongos al empezar a circular el aire.

Un estudio realizado con 400 trabajadores de oficinas climatizadas comprobó que quienes pasaban entre seis y ocho horas diarias en estos espacios tenían más problemas respiratorios y un mayor número de bajas laborales que los que trabajaban en entornos sin climatización artificial. La diferencia no era el frío: era la calidad del aire interior.

Qué NO soluciona el problema: por qué limpiar los filtros no basta

Este es el error más frecuente, y es importante entenderlo bien.

Limpiar los filtros es necesario y hay que hacerlo regularmente. Pero los filtros solo retienen partículas físicas: el polvo, el pelo, las partículas grandes. Lo que no retienen —ni eliminan— son los microorganismos que ya han colonizado el interior del equipo.

Cuando los hongos llevan meses creciendo en el evaporador, en las aletas o en la bandeja de condensados, sacar el filtro, lavarlo con agua y volverlo a poner no cambia nada en el interior del circuito. El biofilm de bacterias y hongos sigue ahí. Las esporas siguen dispersándose. El olor a humedad sigue apareciendo.

El otro error habitual es usar productos caseros de forma incorrecta: lejía sin diluir correctamente, vinagre, alcohol… pueden dañar las aletas de aluminio del evaporador, obstruir el desagüe o dejar residuos que luego se dispersan por el aire. Y en cualquier caso, sin acceder a las zonas internas del equipo —que requieren desmontarlo o usar nebulizadores específicos—, el problema de fondo no se resuelve.

Para eliminar el biofilm de forma efectiva, hace falta acceder al circuito completo: evaporador, aletas, bandeja de condensados y conductos. Y eso requiere una desinfección profesional del circuito del aire acondicionado con productos biocidas registrados, específicos para climatización.

Cómo eliminarlo de verdad: la desinfección del circuito

Una desinfección profesional del aire acondicionado no es lo mismo que un mantenimiento técnico del equipo. Son servicios distintos con objetivos distintos.

Equipo de HAMA haciendo una desinfección de aire acondicionado en Málaga

El mantenimiento técnico (revisión del gas, comprobación de conexiones, verificación del compresor) lo hace un técnico de climatización. La desinfección higiénica del circuito la hace un especialista en higiene ambiental, con productos biocidas y metodología específica.

En HAMA realizamos la limpieza y desinfección de aires acondicionados en Málaga con un protocolo que incluye:

  1. Inspección visual del interior del equipo: evaluamos el estado del evaporador, la bandeja de condensados, las aletas y los conductos accesibles
  2. Aplicación de producto biocida bactericida y fungicida sobre el evaporador y las aletas, con formulación espumante que penetra entre las aletas sin dañar el aluminio
  3. Limpieza y desinfección de la bandeja de condensados, principal foco de crecimiento de hongos
  4. Nebulización del circuito interior cuando hay colonización avanzada o síntomas claros de contaminación biológica
  5. Verificación del resultado, con la posibilidad de tomar muestras para análisis microbiológico en nuestro laboratorio

Los productos que utilizamos están registrados conforme al Reglamento (UE) 528/2012 sobre biocidas, y son seguros para su uso en espacios habitados una vez concluida la aplicación.

Cada cuánto conviene hacerlo

La respuesta depende del tipo de instalación y del uso:

Uso doméstico (hogar): Una desinfección al año es el mínimo recomendable, preferiblemente al inicio de la temporada de verano, antes del uso intensivo. Si hay personas con alergias, asma o problemas respiratorios en el hogar, dos veces al año (inicio de verano e inicio del uso invernal) es lo más prudente.

Uso en negocios y hostelería (restaurantes, bares, hoteles, oficinas): Al menos dos veces al año, y en algunos casos según lo establece el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, Real Decreto 1027/2007), que exige mantenimiento preventivo que incluye la limpieza y desinfección de filtros, bandejas y conductos. El incumplimiento del RITE puede dar lugar a sanciones administrativas.

Señales de que no puede esperar:

  • Olor a humedad al arrancar el equipo
  • Síntomas respiratorios en los ocupantes que mejoran al salir del espacio
  • Manchas oscuras visibles en las rejillas o en las aletas
  • Agua que gotea desde la unidad interior (señal de que la bandeja de condensados está obstruida)

En Málaga, con la humedad ambiental de la costa y las temperaturas que mantenemos el equipo funcionando varios meses al año, la acumulación biológica en los circuitos es especialmente rápida. Lo vemos en cada intervención.

Preguntas frecuentes sobre aire acondicionado y alergias

¿El aire acondicionado puede causar alergia? El equipo en sí no es alérgeno, pero un equipo sin desinfección regular acumula hongos, bacterias y ácaros en su interior y los dispersa por el aire. Si notas tos, picor de ojos, congestión nasal o malestar que mejora cuando sales del espacio climatizado, el equipo puede ser la causa.

¿Cómo sé si mi aire acondicionado está contaminado? La señal más evidente es el olor a humedad o a tierra húmeda al arrancar. También: síntomas respiratorios que aparecen en ese espacio y mejoran fuera, manchas oscuras visibles en las rejillas o goteo de agua desde la unidad interior. Una analítica microbiológica de superficie o de aire interior puede confirmarlo con datos objetivos.

¿Limpiar los filtros soluciona el problema? No. Los filtros retienen partículas físicas, pero no eliminan los microorganismos que ya han colonizado el evaporador, las aletas o la bandeja de condensados. Para eso hace falta una desinfección del circuito interior con productos biocidas específicos.

¿Con qué frecuencia hay que desinfectar el aire acondicionado? Para uso doméstico, una vez al año como mínimo (al inicio del verano). Si hay personas alérgicas o asmáticas en el hogar, dos veces al año. Para negocios y hostelería, al menos dos veces al año, y según lo estipulado por el RITE para instalaciones térmicas.

¿Qué diferencia hay entre limpiar y desinfectar el aire acondicionado? Limpiar elimina la suciedad visible: polvo en filtros, suciedad en la carcasa. Desinfectar elimina los microorganismos —hongos, bacterias, virus— que no se ven pero que afectan a la calidad del aire. Los dos pasos son necesarios, pero en ese orden: primero limpiar, luego desinfectar. Solo con limpieza, el biofilm permanece.

¿El olor a humedad del aire acondicionado es peligroso? Sí puede serlo. El olor a humedad al arrancar indica crecimiento de hongos en el interior del equipo. Cada vez que el equipo funciona, esas esporas se dispersan por el aire. La exposición continua a esporas fúngicas puede agravar el asma, causar rinitis alérgica persistente e, en personas inmunodeprimidas, provocar infecciones respiratorias graves.

¿Tienes síntomas y sospechas de tu aire acondicionado?

En HAMA evaluamos el estado de tu equipo, realizamos la desinfección del circuito con productos biocidas registrados y, si lo necesitas, tomamos muestras para análisis microbiológico en nuestro laboratorio propio en Málaga.

Si los síntomas que describes coinciden con lo que has leído aquí, no esperes a que empeoren.

¿Hablamos de tu caso? Cuéntanoslo sin compromiso

Cada negocio y cada vivienda son distintos. Explícanos qué necesitas y te diremos con claridad qué solución te encaja, cuánto cuesta y en qué plazos. Sin letra pequeña y con la garantía de más de 35 años como asesores en seguridad alimentaria en Málaga.

Respuesta en menos de 24 h laborables · Juan Palma, veterinario colegiado ILCOVETMALAGA nº 0514

Scroll al inicio
logo Hama
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.